Objetivo

Como una forma de clarificar la diversidad del sistema universitario chileno y distinguir los perfiles de las universidades que lo integran, el año 2011, los investigadores Claudia Reyes y Pedro Pablo Rosso, del Grupo de Estudios Avanzados Universitas, propusieron una clasificación de universidades basada en el tipo de actividades académicas que éstas desarrollan preferentemente. El objetivo fue ayudar con información pertinente a los futuros universitarios y a sus familias en la elección de universidad y, también, aportar nuevos elementos orientadores de las políticas públicas.

Como principio básico se aplicó el concepto utilizado recientemente en la clasificación de las instituciones de educación superior europeas, que considera que una clasificación de universidades debe aumentar la transparencia de un sistema complejo, revelando la diversidad que encierra y, además, permitir la comprensión de las bases de su diversidad. También es deseable que una clasificación de ese tipo pueda aportar una nomenclatura que permita comunicar las características esenciales de las instituciones.

Clasificación de las universidades chilenas
Universitas clasifica a las universidades chilenas en dos grandes grupos: las que carecen de programas de doctorado y aquellas que tienen programas de doctorado acreditados por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA). Esto último asegura que esos programas cumplen con ciertos estándares de calidad.

Las universidades que no ofrecen doctorados o que no tienen doctorados acreditados fueron denominadas Universidades Docentes y las segundas, Universidades de Investigación y Doctorados.

A su vez, estos dos grupos no son homogéneos. Entre las universidades de tipo docente hay algunas que generan muy pocas publicaciones indexadas internacionalmente, lo que revela que entre las prioridades de su proyecto educativo no está realizar investigación, mientras que otras generan una cantidad significativa de artículos originales indexados internacionalmente, lo que muestra que entre sus prioridades está la promoción de actividades de investigación.

Valorando esta diferencia en el perfil académico, como un elemento clasificador adicional, las Universidades Docentes fueron subdivididas en dos categorías:
a) Aquellas en que la cantidad anual de artículos indexados internacionalmente es inferior a 15, a las que se les denominó Universidades Docentes.
b) Aquellas que publican 15 o más artículos indexados internacionalmente al año fueron denominadas Universidades Docentes con Proyección en Investigación.

A su vez, las Universidades de Investigación y Doctorados también son un grupo de instituciones heterogéneas en cuanto a la amplitud de sus funciones específicas. Algunas tienen un número reducido de programas de doctorado, lo que indica una capacidad institucional relevante de investigación circunscrita a una o a pocas áreas del conocimiento.

En contraste, otras instituciones ofrecen un número bastante mayor de programas de doctorado, en algunos casos abarcando todas o casi todas las áreas del conocimiento. Estas áreas son las siguientes: ciencias naturales, ciencias aplicadas, ciencias sociales y artes y humanidades.

A las instituciones que ofrecen menos de 7 programas de doctorado o que tienen doctorados en menos de tres áreas del conocimiento, se las denominó Universidades de Investigación y Doctorados en áreas Selectivas, y las restantes fueron clasificadas como Universidades de Investigación y Doctorados.

Es necesario tener presente que los grupos de universidades descritos por esta clasificación no son permanentes. A diferencia de una taxonomía de especies animales o de plantas, algunas universidades pueden evolucionar y, con el tiempo, cambiar el foco de sus actividades primarias y adquirir características que las ubican en un grupo distinto al original.

Por lo mismo, sin descartar la posibilidad de que muchas universidades docentes, obedeciendo a sus objetivos fundacionales, prefieran continuar indefinidamente con ese proyecto educativo. Es previsible que otras, al expandir sus actividades de investigación y crear doctorados, cambien de grupo. Mucho menos probable parece la posibilidad de que una universidad de investigación y doctorados abandone estas funciones para dedicarse principalmente a formar profesionales.

La clasificación de universidades chilenas aquí propuesta pone en evidencia el alto grado de diferenciación existente en el sistema de educación superior nacional. De las 60 universidades oficialmente reconocidas por el Ministerio de Educación, 11 no fueron incluidas en la clasificación por no estar acreditadas o por abstenerse de entregar información a ese ministerio.

Entre las 49 restantes, la categoría “Universidades Docentes” es ampliamente mayoritaria, agrupando a 31 instituciones, 19 de las cuales son exclusivamente “Docentes” y 12 pertenecen a la categoría “Docentes con Proyección en Investigación“. El grupo de las universidades con doctorados reúne a 18 instituciones. De ellas, 12 pertenecen a la categoría de “Universidades de Investigación y Doctorados en Áreas Selectivas” y 6 al grupo de “Universidades de Investigación y Doctorados“.