Evaluación de las Universidades no Acreditadas

Análisis de las dimensiones Académicos y Proceso Formativo de las instituciones sin certificación de la CNA

En la actualidad, solo 44 de las 59 universidades que conforman el sistema de educación superior cuentan con el sello de calidad de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA). De estos 15 centros que no tienen acreditación, uno está en proceso de cierre y otro en licenciamiento (aún no obtiene su autonomía), tres nunca han solicitado acreditación, a dos no se la concedieron y ocho la perdieron entre 2011 y 2014.

El número de años de acreditación institucional —siete como máximo— certifica que la universidad, además de cumplir su proyecto educativo, aplica mecanismos eficaces de autorregulación y de aseguramiento de la calidad. Por eso el que más de 81 mil estudiantes universitarios (11,5%), de un universo de poco menos de 710 mil, acudan actualmente a instituciones sin acreditación es un tema que debe preocupar como país.

Entre las universidades autónomas sin acreditación se cuentan la de Las Américas, con 30 mil alumnos; de Aconcagua, con unos 10 mil, y Pedro de Valdivia, con más de 8 mil estudiantes.

Una de las características de las instituciones no acreditadas es el alto porcentaje de estudiantes matriculados en carreras vespertinas, que corresponden, en promedio, a casi el 40% del total. En algunas instituciones estos estudiantes son mayoría, como en la Universidad Miguel de Cervantes, con un 82% de alumnos en régimen vespertino; la Bolivariana, con un 72%, y Los Leones, con 59%

Evaluación de las Universidades no Acreditadas

Considerando el importante número de estudiantes matriculados en las 13 universidades autónomas no acreditadas, es pertinente preguntarse si es que son académicamente equivalentes entre sí y, de modo especial, evaluar su “solvencia académica”.

Para ello, Universitas, adaptando el método que se utiliza para construir el Ranking de Calidad de Docencia de Pregrado, realiza aquí el ejercicio de evaluar la calidad académica de aquellas universidades que no cuentan con la certificación de la CNA.

Para ello, se analizaron solo dos dimensiones (del total de cuatro utilizadas en el ranking mencionado más arriba): Académicos y Proceso Formativo. El cálculo de puntaje para ambas se realizó de la misma forma que se calculan estos parámetros en el Ranking de Calidad de Docencia de Pregrado (ver Metodología). No se consideran las dimensiones Estudiantes y Gestión Institucional porque este grupo de instituciones difícilmente atraen estudiantes que generan AFI, parámetro único para la primera dimensión y, al no contar con acreditación institucional, es innecesario incluir la segunda.

Evaluación de las Universidades no Acreditadas

En la infografía anterior se presentan los resultados de las dos dimensiones ordenadas secuencialmente de mayor a menor puntaje.

Según los datos, las universidades que obtienen mejores puntajes en Proceso Formativo son la Ucinf, Unicit y Pedro de Valdivia (entre 19,3 y 16 puntos). Las siguen otras tres que superan ligeramente el mínimo de puntos que obtienen en este parámetro las instituciones acreditadas (12,2 de la U. de Los Lagos).

En cuanto a la dimensión Académicos, cinco universidades no acreditadas (Unicit, SEK, Arcis, La República y Ucinf), si bien obtienen puntajes bastante inferiores al promedio de las instituciones acreditadas (11,7%), presentan valores más altos que el mínimo (4,2 puntos de la U. Santo Tomás y 4,3 de la U. Finis Terrae) que logran las certificadas por la CNA.

En resumen, considerando las dos dimensiones estudiadas (suma del puntaje ponderado de Académicos (25%) y Proceso Formativo (40%)), de las 13 instituciones no acreditadas, dos (Unicit, con 25,31 puntos y Ucinf, con 24,1) sobrepasan ligeramente el puntaje obtenido por las últimas tres del Ranking de Calidad de Docencia de Pregrado 2015 (U. de Los Lagos, con 22,2 puntos; U. Arturo Prat, con 21,9 y la UTEM, con 21,5).

Una mención especial merecen las universidades que nunca han sido evaluadas por la CNA. La de Aconcagua y Los Leones, por ejemplo, destacan por sus puntajes extremadamente bajos en las dos dimensiones evaluadas; de haberse presentado a un proceso de acreditación, sus posibilidades de éxito habrían sido escasas, si no nulas. Lo mismo ocurre con la Uniacc, Bolivariana y Gabriela Mistral.

De este acotado estudio acerca de la calidad de las universidades al margen del proceso de acreditación es posible concluir que, además del bajo potencial para lograr una futura certificación, varias de ellas podrían ver su situación seriamente amenazada si no llevan a cabo procesos agresivos de mejoramiento.